miércoles, 23 de junio de 2021

¡Vacaciones!

          

Por: @Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram
#Opinión

Llegaron. Más que justas y necesarias. Nos damos un merecido tiempo de descanso físico, pero sobre todo mental. El trabajo virtual es mayor al trabajo físico y genera mucho más cansancio porque pone nuestra mente, nuestro cerebro a trabajar tres veces más. Trabaja nuestro cuerpo en una cosa mientras que las manos trabajan en dos o tres cosas y la mente está en mil lugares, todo al mismo tiempo. El trabajo virtual nos hace trascender la capacidad física.

Llegaron las vacaciones y año y medio después de trabajo a distancia, entendemos lo que la tecnología hace por nosotros, lo que hace por nuestras vidas. Ya no sólo lo sabemos sino que entendemos su verdadero valor. Hemos aprendido lo importante que es estar juntos, pero también aprendimos que gracias a las nuevas tecnologías, podemos seguir unidos.

Hoy, somos más hábiles, más modernos, actuales. Aunque haya miles más avanzados, más versados, más adelantados que nosotros, ya estamos en un mundo más o menos parejo en cuanto al manejo y uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación, TIC.

Quiero creer que tú hermano maestro, hoy llevas en tu corazón la mayor de las enseñanzas que abrazamos: lo más importante es y seguirá siendo el ser y el estar y esto no es necesariamente un espacio físico, también es un espacio virtual. Y es que Dios nos ha dado la máxima obra, la máxima oración: educar en medio de la Pandemia. Nos ha permitido seguir vivos y sanos en medio de un desastre que nos ha obligado a reacomodar toda nuestra existencia. El mundo cambió pero el don de enseñar que el TodoPoderoso nos ha regalado prevaleció.

Seguimos siendo faro en la oscuridad, una esperanza, un puente hacia el mañana. Dios nos sacó de nuestros salones pero nos abrió mil ventanas para seguir enseñando en medio de la desgracia que es el Covid-19. Dios nos permitió seguir aprendiendo y enseñando, formando, Él nos permitió seguir siendo maestros junto a nuestros niños por otra vía, pero juntos en un nuevo camino.

Quiero creer que hoy agradeces, como yo lo hago desde hace mucho tiempo, este nuevo aprendizaje, esta nueva forma de hacer escuela. Vámonos de vacaciones siendo mejores maestros. Vámonos de vacaciones transformados, siendo otros porque no somos los mismos; esto nos cambió y ojalá nos haya mejorado a todos. Vámonos de vacaciones más comprensivos, con la mente y el corazón más amplios, más humanos. Vámonos de vacaciones y descansemos hasta el 12 de julio con la capacidad de resilencia intacta, porque el 12 de julio pudiéramos volver a la presencialidad en modo alternancia y si eso se da, nos hará ver qué tanto logramos como maestros virtuales; nos dirá qué tanto trabajo debemos volver a hacer de nuevo.

Vámonos de vacaciones. Descansemos llenos de esta nueva fuerza, de este nuevo poder que es el saber dominar el cambio digital y nuestra capacidad para cerrar abismos, para hacer puentes, para decir siempre, ¡Presente! Dios los bendiga. No dejen de cuidarse por favor, seguimos siendo más que necesarios. Seguimos y seguiremos siendo los guerreros del Creador para su creación.



Yrmana Almarza

Periodista y educadora venezolana

@Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram

martes, 8 de junio de 2021

Volver a la escuela, ¿Estamos listos?

         

Por: @Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram
#Opinión

Es una orden; debemos volver. Ya no es una opción, es sencillamente una instrucción nacional. Para ello, toda escuela tendrá que establecer y definir la aplicación y operatividad de mecanismos y protocolos de bioseguridad para todos los que acudan al establecimiento educativo.

Opcional ir, sigue siendo para los padres o representantes, acudientes como se dice aquí en Colombia, que decidan que los menores a sus cargos se mantendrán recibiendo sus clases en virtualidad. No olvidemos que enviar a los pequeños y a los grandes, todos deben aceptar una única condición: que todo lo que le suceda al estudiante es responsabilidad exclusiva de ese padre o acudiente por haber autorizado que su tutoreado, vuelva a la escuela.

Dos dosis de la vacuna ya aplicadas para cada maestro y para todo el personal que se requiera en la escuela es la norma. De esto, un comprobante es de obligatoriedad como evidencia de estar vacunados, debida y correctamente. No es una dosis, son las dos dosis completas. 

En esta segunda semana de junio estamos listos para volver a la escuela. En esta segunda semana de junio debemos volver a empezar, en alternancia y virtualidad simultánea. En esta segunda semana de junio, enfrentamos un nuevo reto como maestros: vernos cara a cara con el nuevo modelo educativo, ese en el que daremos cátedras de física de una forma diferente y en la que seguiremos, transmitiendo en vivo la educación.

En esta segunda semana de junio, muchos son los maestros que aún no cuentan con la segunda dosis de la vacuna; es más, hay maestros que ni siquiera tienen aplicada la primera dosis. Otros más se mantienen apegados al paro y han dicho que no darán ni un click a sus teléfonos. En esta segunda semana de junio escuelas de escuelas no tienen ni un gel antibacterial en sus depósitos

En esta segunda semana parece que no volvemos a clases ni virtuales y mucho menos presenciales en modalidad alternancia. En esta segunda semana de junio como que no, no estamos listos para volver. Faltan tantas cosas. Tal vez la semana que viene estemos listos, tal vez.

Hay maestros que no se han unido al paro. Hay maestros de maestros. Hay maestros que abrazan el paro con una esperanza genuina de cambio y transformación. Hay maestros de maestros. Hay maestros que dan clases unos días y otros no, porque hay maestros de maestros. Hay maestros que volverán a las escuelas y maestros que no lo harán. Hay alumnos que irán a la alternancia y otros se mantendrán en la virtualidad y el maestro que vuelva, tiene que estar listo para a mano limpia, agarrar ese toro bravío por los cachos. Esta es la verdad.

¿Estamos listos? Yo no creo, pero vamos, vamos porque hay que volver entendiendo que la cosa ya no es la misma, que dar clases presenciales ya no será igual, que con la alternancia la virtualidad también tendrán sus cambios y que nuestros niños, ellos tampoco son los mismos. Que así se supone que nosotros cambiamos, a ellos también estos 14 meses, los transformaron. Cuídense hermanos educadores. Desde hoy comienza el triaje ético en todo el Tolima y no pasará mucho cuando empiecen a aplicarlo en todo el territorio nacional. Dios me los bendiga


Yrmana Almarza

Periodista y educadora venezolana

@Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram

martes, 25 de mayo de 2021

Criterios Propios

        

Autor desconocido

Por: @Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram
#Opinión

Cuando las sociedades reaccionan frente a lo que consideran injusticias y abusos, los maestros nos vemos frente a un escenario en el que queda al descubierto qué tanto hemos sido constructores de conciencia, de valores, de principios.

Los que somos creyentes en la Fe Católica sabemos que la violencia no viene de Dios. También sabemos que hay movimientos entregados al trabajo de la manipulación para la violencia y sabemos de sobra que a lo primero que le echan mano es al espíritu indomable de los jóvenes que creen tener la única verdad en sus manos. Nunca antes hemos sido nosotros, los maestros, tan necesarios como hoy lo somos.

Y es que en nuestros países nos necesitan para la construcción de criterios propios, esos que forman a ciudadanos y no a peones de desecho. Pero empecemos por definir qué es un criterio de manera sencilla: es todo aquello que nos permite conocer la verdad y que está asociado a esa facultad que nos separa de los animales y nos coloca en la punta de la montaña de los seres vivos; la capacidad que tenemos de pensar y tomar acciones en función de nuestro pensamiento.

Entones, tener criterio es algo que construimos con educación, con valores, con principios, es algo que enseñamos en la casa y en la escuela, principalmente en la escuela; los maestros enseñamos. Claros con esto, vayamos a definir "Criterio Propio". 

Como criterio propio entendemos que es la asunción, sí, la asunción básica que todo ser humano posee, ejerce y practica sobre todo hecho y realidad. No es la opinión que se tenga sobre algo, opinar es otra cosa y te pido maestro, que nunca, nunca confundas tu opinión con tu criterio y que mucho menos enseñes desde tu opinión, sino desde tus criterios. ¿Es difícil? Sí, mucho, pero la opinión puede estar contaminada por tus sentimientos y experiencias personales negativas o positivas, mientras que tu criterio está marcado por la racionalidad, por la veracidad, por la facultad humana no sólo de pensar sino de discernir, de analizar, de contrastar, de no comerte las cosas tal y como te las sirven y mucho menos, creer a ciegas lo que cualquiera venga a decirte. 

Tener criterio propio nos permite hacer juicios de valor justos y tomar decisiones genuinas, auténticas. Tener criterio propio es lo que nos hace, no ser borregos y menos, carne de cañón de una élite que por lo general nunca tira piedras en la calle pero que sí le gusta que un montón lo haga por ellos y para que ellos sigan arriba, en la cúspide, llamándose líderes de la justicia social.

Aunque suene un poco feo pues parece egocentrismo, quienes tenemos criterio propio entendemos que el camino del cambio no es la destrucción, la agresión y mucho menos el asesinato. Tampoco es destruir a otro ser y lo que ha construido materialmente. Quienes somos hijos de Dios sabemos que la maldad camina entre nosotros usando a nuestros ingenuos como su instrumento de destrucción para la muerte con la que sólo gana la oscuridad.

Pero los maestros somos luz porque la educación ilumina y rompe las tinieblas no sólo de la mente sino del corazón, del alma. Hoy más que nunca debemos enseñar que la igualdad la necesitamos para el acceso a buenas oportunidades pero no para que todos los seres humanos sean iguales porque eso, eso no existe ni existirá y de existir, sería la mamá de los problemas.

Los maestros somos verbo, más que sustantivo, sí, somos acción, poder verdadero, real. Nosotros no tenemos que esperar una reforma educativa para enseñarles a nuestros estudiantes que tienen Derechos por haber nacidos seres humanos vivos. Tampoco necesitamos un cambio curricular para decirles a nuestros estudiantes que las diferencias con un agente social no se arreglan asesinándolo o destruyéndole su propiedad. Nosotros podemos enseñar la diferencia entre un acto vandálico y un pecado pero sobre todo, enseñamos el camino correcto a la correcta elección, a la correcta escogencia, a la buena selección para llegar al estadio ideal de vida.

Desde el vientre materno, si educamos bien a la niña que hoy se hace madre, pondremos en las manos de nuestros alumnos la ruta para elegir bien a sus gobernantes, así como los criterios para ser buenos gobernadores. Desde la concepción, si educamos bien al niño para que comprenda que tirar piedras cuando creces ya no es juego, tendremos mejores ciudadanos andando por las calles. La educación de calidad no es exclusiva de la Universidad y tampoco se consigue allá. Hermano Maestro, no hay que ir a la Universidad para ser buen ciudadano. Vamos a la Universidad por un título profesional, ciudadanía se aprende desde que enseñamos modales en el hogar.

Si el problema es que no se puede ir a la Universidad a estudiar una carrera, nosotros tenemos desde la Guardería hasta el último año de Bachillerato para enseñar que el camino recto está de frente y va hacia adelante, no es coger ni para la izquierda ni a la derecha y muchos menos es quedarte en el centro. Tenemos más de 10 años para sembrar semillas de criterios aunque en la universidad, oasis de todos los pensamientos, hay 5 años de otras siembras. Lo que bien sembremos, buenos frutos nos dará siempre y nuestros muchachos podrán diferencia entre la buena y la mala semilla. ¿Trabajo duro? El más duro de todos. ¿Ruta larga? Larguísima, pero es la que nos lleva a tener ciudadanos usando los instrumentos de la Justicia y la Democracia para exigir sus Derechos y no fotos llenas de dolor porque la maldad nos arrebató a nuestros amados, mientras las cúpulas siguen intactas.

A nosotros no nos toca poner los muertos y menos para que una cuerda de vivos mantenga su posición usando nuestro dolor. Lo que nos corresponde a nosotros es la exigencia del correcto proceder por los mecanismos establecidos en el Derecho. A nosotros nos toca la correcta escogencia de servidores públicos para no tener que andar después desentendiéndonos de lo que escogimos diciendo "noooo, es que la corrupción es el problema". No, el problema es que no escogimos al decente. El problema es que no hemos enseñado que a un mal Gobierno se le puede revocar el mandato; se le puede denunciar dentro y fuera del país; el problema es que sólo enseñamos que uno más uno es dos y creemos que ese es nuestro trabajo y ya.

Criterio propio. La mejor enseñanza que podemos regalar los maestros que nos duele nuestro suelo y queremos hacer un cambio en nuestras abatidas naciones. Si lo hacemos, en vuelta de unos años veremos una mejor sociedad. Sigan cuidándose porque ahora es que hacemos falta. 


Yrmana Almarza

Periodista y educadora venezolana

@Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram 

lunes, 10 de mayo de 2021

Más Educación

        

Por: @Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram
#Opinión

Se necesita mucho de nosotros, de los maestros. Es un momento cumbre. No sólo tenemos el compromiso de enseñar sino de educar en valores ciudadanos. Lo voy a repetir: educar en valores ciudadanos. Así como lo leen, esto es parte del trabajo que hace un buen maestro. No es sólo el uno más uno son dos o el antes de b se escribe con m y no n, las palabras que suenan a n.

Podemos hacer más. Educar más, dar más educación a nuestros niños, jóvenes y adultos. A todo nivel los maestros, los educadores, los profesores somos formadores de conciencia ciudadana. Me gusta siempre compartir con las pocas con las que hablo sobre educación y me permiten expresar mis ideas, pues por ser extranjera a la mayoría de las personas locales les es mejor que yo sólo escuche y que no hable, el ejemplo de Japón en materia educativa.

Hasta los cinco años el niño o niña, es criado con el máximo amor que su familia puede darle. Se le llena de cariño y afecto, haciéndolo sentir muy importante, muy valorado, muy amado. Entre los seis años y los 15 años al niño o niña se le educa para aprenda todos los oficios del hogar pero sobre todo se le educa para que conozca todas las Leyes, sus Derechos, sus Deberes. Se le educa para que conozca y reconozca su lugar en su sociedad y en el mundo y busque ese lugar con el espíritu de ubicarse en él con rectitud, pulcritud, decencia, honorabilidad, lo enseñan a hacer las cosas bien, a valorar y agradecer el trabajo que cada uno de los miembros de su familia, su entorno, su sociedad realizan; comprende el niño que toda labor no es importante sino muy importante y cada una de las personas que realizan esas actividades merecen respeto, trato amable, digno, gentil, merecen ser honrados.

El infante japonés a los 15 años es un ser humano de grandes valores humanos, sociales, que respeta profundamente sus leyes, sus costumbres, sus creencias, que entienden que no es único en el mundo sino que el mundo está lleno de seres diversos que también tienen apego por sus leyes costumbres y creencias. El infante japonés a los 15 años ya se sabe ser social activo y se sabe poderoso agente de cambio y transformación social porque fue educado para ser ciudadano no sólo de su país sino del mundo. Como todo el mundo ha sido educado igual, bueno, ya saben cómo se debe desarrollar el paradigma de la educación desde el ejemplo y los modelos de admiración.

Nosotros no hacemos eso en ningún país de América Latina. De Venezuela para abajo, la educación es: la que se da en la casa que implica modales básicos y generales en comportamiento social y religioso más la que se recibe en la escuela que implica conocimientos básicos, generales y específicos, estos últimos dependiendo de las ofertas académicas oficiales y los intereses del estudiante. Tildamos de afortunados aquellos niños y niñas con padres que se preocupan y ocupan porque sus hijos tengan una mejor educación, una mejor formación y por ende, una mayor y mejor incidencia en la sociedad para la cual los están preparando. Pero estos siempre son una minoría destacable, tanto de padres como de infantes bien por sus recursos económicos y posición social o por su constancia, perseverancia y sacrificio.

Debemos educar, más que enseñar. Más educación, educación en valores, educación ciudadana, educación para ser conscientes de nuestros DERECHOS HUMANOS, CIVILES, de nuestro rol como actores de la sociedad en la que nos tocó vivir así como miembros de una sociedad global. Las Democracia siempre dan oportunidad para una Carta de Derechos Fundamentales que sus ciudadanos desconocen y que cuyo conocimiento se lega sólo para una clase muy selecta de abogados o defensores sociales. Es básico, esencial, que todo ser humano conozca su Constitución y sus Leyes. Nosotros como maestros también debemos conocerlas para bien enseñarlas, para bien educar a nuestra generación de revelo en el uso correcto de sus Derechos Fundamentales cuando los Estados u organizaciones políticas o de naturaleza poco honorables, nos amenacen.

Más educación. Hagámoslo. Ya nada nos detiene. No tenemos que ir a un salón de clases; el aula la tenemos a la mano y nuestros alumnos están allí, siguen allí, frente a nosotros. Maestros, enseñamos para la vida, no para que nuestros alumnos mueran en una carretera. Enseñamos para hacer ciudadanos, no vándalos. Educamos para que una voz cuando se alce, sea escuchada, no para que la ahoguen en barbarismos y mucho menos para que esa conciencia que estamos educando, caiga en manos incorrectas y perversas de la manipulación de irregulares que con verbos de justicia social sólo generan caos, terror, pobreza y miseria.

Más educación para que nuestros hermanos no sean carne de cañón de nadie y de ningún sistema, de ninguno. Más educación para la formación de ciudadanos, para la construcción de ciudadanía. El trabajo hagámoslo nosotros. No esperemos jamás ver que esa educación, que ese nivel repose en un currículo nacional. Leamos a nuestros chicos la Declaración Universal de Derechos Humanos, desde el preescolar, digámosle que todo ser humano nacido vivo, tiene Derechos y es igual ante todas las Leyes en todo suelo de esta tierra. Los medios ya sabemos manejarlos, ya no hay excusa.

Que los medios convencionales en vuelta de unos años sean espacios en los que escuchemos lo correcto, lo justo. Que nuestras calles estén llenas de personas que sepan escoger a sus gobernantes porque mucho de nuestros problemas tienen como base la ignorancia de nuestros ciudadanos para escoger a sus gobernantes. Sé que nos acusarán, de enseñar política, pero no. Tú y yo maestro, sabemos que educamos ciudadanos críticos, que con argumentos y evidencias, no sean presa ni de la izquierda, del centro o la derecha. Dios los bendiga. Sigamos cuidándonos. Somos cada día más necesarios para nuestros países, nuestras sociedades, para nuestra gente.

Yrmana Almarza

Periodista y educadora venezolana

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lunes, 3 de mayo de 2021

Salvadora

       

Por: @Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram
#Opinión

Qué convulsionados estamos. No sólo es la amenaza del Covid-19, ahora nos amenazan cambios legales lesivos en lo económico y en la salud. Ya la paz mental estaba afectada y había empezado a encontrar algo de estabilidad -o consuelo- en la rutina diaria doméstica y en la costumbre de empezar a entender que las nuevas maneras de producción pueden estar dentro de las paredes del lugar que habitamos.

Así como de golpe nos llegó el cambio al modelo educativo, recibimos una bofetada cuando nos dijeron que se necesita llena una botija para otros, de nuestros cueros, dejando intacto el cuero de otros que debería ser el cuero contra el que se cometa el ultraje. Esto nos activó. No sólo docentes sino toda la clase popular dejamos de lado la labor y se emprendió una nueva forma de resistencia mixta: protesta presencial con el máximo apoyo virtual.

Nunca antes se ha visto, desde todos los ángulos de la virtualidad una protesta física, presencial como la que se está dando en este momento como eco vivo de la opinión pública y esto se debe a que hoy, hay más personas de cualquier edad, sabiendo cómo manejar un equipo telemático y cómo multiplicar un contenido real en la autopista digital.

Los maestros dejaron de teclear, de enviar voices, de construir y diseñar materiales, tomarles fotos y convertirlas en PDF para enviarlas. Apagaron las cámaras y los link de reuniones se dejaron de generar porque la defensa ante las nuevas amenazas así lo requirieron. ¿Me están siguiendo? ¿Entiende lo que está pasando? Los maestros que tienen la oportunidad de ser hoy maestros digitales, docentes virtuales, están demostrando que pueden dejar de "trabajar" para hacer algo diferente a lo habitual. Aprendimos a apagar nuestra señal porque ya sabemos cómo encenderla.

Así como las pruebas a la forma de educar nos llegaron sin pedirlas, sin esperarlas, de igual manera nos llega, con un anuncio político que nos afecta a todos y nos enerva como población, la prueba que evalúa a los maestros en su nueva faceta como educadores virtuales. Lo técnico, el margen de manejo, la capacidad de maniobrar lo tecnológico se ve aprobada satisfactoriamente. Hubo un paro y con él, todo se detuvo; hubo un levantamiento del paro y con este, todos los botones de encendido volvieron a brillar y las conectividades se volvieron a dar. Los link volvieron a llegar y los click y las teclas empezaron a sonar otra vez.

Aunque haya un camino más largo o más corto para "los nuevos maestros" en cuanto a pedagogía educativa digital, en lo técnico vamos muy bien. Ojalá, los maestros caigan en cuenta de esto, que con el paso de los días dando clase desde casa, su habilidad mecánica se afianza, su mente se abre a entender el manejo y uso de un App, de un dispositivo; aumenta su comprensión sobre el desenvolvimiento y desarrollo de una red de conexiones. Ojalá los maestros tengan la suficiente amplitud mental para comprender que están adquiriendo destrezas poderosas y más que necesarias para seguir adelante como agentes de cambio social.

El "yo no sé andar ese bicho o ese perol", -entiéndanse no saber manejar un dispositivo o un App- para cada día más maestros que vienen del modelo educativo tradicional, se está volviendo pasado, es más, ya saben andar los corotos esos para expresar su opinión frente a las amenazas sociales y plegarse a otros movimientos de protestas digitales de manera exitosa pero sobretodo, satisfactoria para el maestro que hoy, con esta prueba social, ha demostrado que ya es un ciudadano digital.

Sigamos. No dejemos de cuidarnos. Nuestros pueblos, nuestras ciudades, nuestros países nos necesitan más que antes. Bendiciones para todos.

Yrmana Almarza

Periodista y educadora venezolana

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miércoles, 28 de abril de 2021

LA VIDA PRIMERO: A PROPOSITO DEL PARO NACIONAL

 


Bogotá. 28 de Abril de 2021. Paro Nacional en contra de la Reforma Tributaria. Lugar: Parque Nacional (de Colprensa - Sergio Acero). Tomada de: www.infobae.com

Por Zoila Cueto y Camilo León 
#Opinión

En pleno tercer pico de la pandemia, fue más el miedo a las políticas del gobierno Duque que al Covid 19, y con toda razón. El 28 de abril el pueblo colombiano se manifestó frente a las inconformidades múltiples que está viviendo: El detonante fue la Reforma Tributaria que busca empobrecer cada vez más a la gente más vulnerable.

Empecemos por el principio, Colombia es el país más desigual de toda América Latina a pesar de ser un país geopolítica y económicamente estratégico, rico en diversidad étnica y cultural, exuberante en minerales, fauna y flora; tiene un índice de corrupción de 39/100  que lo ubica en el vergonzoso promedio de la región; si a esto le sumamos que solo el 10% de los jóvenes de estrato uno llagan a la universidad con el 49% de deserción por dificultades económicas; y que es el país de Latinoamérica con las cargas tributarias más altas según datos del Banco Mundial; pues una reforma tributaria en plena pandemia, es descaradamente inviable, es un atropello a las y los más vulnerables.

Con justa causa, las y los colombianos nos cansamos de los atropellos de los gobiernos de turno y es más que necesario manifestar que es eso con lo que no estamos de acuerdo y que nos indigna, entendemos y somos conscientes de la coyuntura global y el problema de salud a raíz de la pandemia y les agradecemos al tribunal, a las alcaldías y al gobierno nacional su preocupación, pero qué tal si esa preocupación se extiende en otros temas de las dinámicas nacionales en favor de la VIDA DIGNA de todas y todos, sin distinción de clases, raza, étnia, religión, partido político y/u orientación sexual.

Pareciera que hubiera sido ayer que se anunciaba la compra de aviones de guerra por cerca de 14 billones de pesos, ayer que se anunciaba la consulta anticorrupción que buscaba recuperar 50 billones de pesos  y ayer que cerraba el negocio de la primera y se hundía en las urnas y en el congreso la segunda; para hoy decirnos que necesitan una reforma tributaria, que apenas reúne, anualmente, poco menos de la mitad que se esperaba recuperar con la consulta anticorrupción.

Para nadie es un secreto que el virus llegó arrasando con la vida y que hoy son más de 72000 muertes en el país a razón del covid 19, pero no es lo único que la esta acabando; el hambre, la miseria, la falta de oportunidades laborales y en educación, la salud como negocio, el conflicto armado, los asesinatos selectivos a lideres y lideresas, entre muchos otros que también vulneran el derecho más sagrado y lo envilecen de una manera descarada.

Basta de romantizar, politizar y jugar con las necesidades del pueblo más empobrecido, mientras reprimen y estigmatizan la protesta social:  A los dirigentes de este país que no se les olvide que las y los colombianos los pusimos ahí y pagamos su salario, su carro, su teléfono, sus viajes y todos sus privilegios; así que les exigimos escuchar, concertar, respetar y privilegiar la vida y si eso implica retirar o hundir la descarada Reforma Tributaria, que así sea.

Si la vida es primero y el paro tiene el sentido de promover la VIDA DIGNA, pues el paro primero.





lunes, 26 de abril de 2021

Resiliencia Educativa

      

Por: @Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram

Hablemos un poco de la Resiliencia. Es un término del new age, aplicado a la forma, la manera que tienen algunas personas para superar las dificultades de la modernidad. Es decir, es el cómo superamos los problemas que se nos presentan.

Cuando la Pandemia de la Covid-19, nos obligó a quedarnos en casa para salvar nuestras vidas, no sólo la propia sino la de los demás, nos vimos encerrados en ese lugar al que llamamos hogar y esto, no nos gustó. Cuando la Pandemia además de encerrarnos nos puso a trabajar dentro de la casa, tampoco nos gustó. Y cuando en Pandemia ya cumplimos más de un año y nos dijeron que debemos seguir así, encerrados y trabajando desde casa, pues la cosa tampoco nos gustó.

Hemos llorado y vean cuánto han llorado las maestras. Hemos sufrido y padecido porque lo nuestro es la magistralidad física. Hemos pelado hasta con Papá Dios porque queremos que acabe con la Pandemia para volver a esa zona de confort que perdimos. Hemos dicho que hasta este año damos clase, que nos jubilamos pero que así, no seguimos, en fin… hemos hecho todo, pero pocos han sido resilientes.

Muchos educadores están dando clases por WhatsApp y sólo por este canal, lo que es un reto. Otros educadores utilizan las plataformas Zoom o Google Meet y estos docentes, son más afortunados que quienes sólo usan WhatsApp porque pueden ver a sus alumnos y sus alumnos los pueden ver a ellos. Otros educadores utilizan otras App de conversación más avanzadas y aplicadas a sus especialidades. Lo cierto es que hoy sabemos que podemos, unos con más y otros con menos, dejar de lado la negatividad porque la realidad es que la virtualidad llegó para quedarse.

Como maestros, somos los agentes de la comprensión y el entendimiento. No podemos ser agentes de la resistencia cognitiva. Somos las esponjas que absorben el conocimiento y lo drenan a sus estudiantes. ¡Qué tamaña responsabilidad! Maestros aprendiendo de manera constante y permanente a ser maestros de los nuevos tiempos.

Queridos colegas, si para usted ser maestro virtual se traduce en alguna dificultad, problema o molestia, lo invito a buscar un poco sobre la resiliencia. Sé que usted debe estar contando los días en el calendario para que, cuando llegue el mes de julio próximo, las escuelas se abran a la alternancia para volver así sea dos días a la semana a la escuela física, pero no olvide que el virus muta y sus dos cepas ya están presentes en Colombia y nuevas cepas desconocidas pueden sorprendernos en cualquier momento con saldos tan negativos como los que nos enlutan hoy.

Las herramientas de la resiliencia nos ayudarán, si usted las acepta claro está y las adopta como suyas, a entender que nuestro nuevo escenario es el Ciberespacio y que este no es tan malo. También lo ayudará a comprender que usted no ha sido desafortunado en comparación con los maestros de niños menores a seis años, porque sencillamente los niños de seis años para abajo, tienen una inagotable capacidad de adaptación y absorción.

Abramos la mente. Si aún usted siente que tiene problemas con su nueva práctica como maestro virtual, pida ayuda. Pedir ayuda no es sinónimo de debilidad. Busque esa ayuda, que buscar ayuda no es significa que usted sea inferior o menos que nadie. Si usted está con niños entre los seis y diez años, quiero decirle que usted es un héroe sin capa, porque esos niños son candela pura. Para ellos y para usted, la Resiliencia tiene herramientas de resistencia y entereza, tiene estrategias de apoyo didáctico virtual para que pueda controlar mejor a su ganado y usted sea un excelente director de orquesta.

La Resiliencia Educativa es un alivio al duelo que viven muchos maestros por haber perdido su manera de vivir, por haber salido de golpe de esa costumbre, de esa cotidianidad que era su rutina, su hábito. Nos ayuda a entender que lo nuevo es el hoy y que aquello que extrañamos es el ayer y el ayer ya pasó. Aunque volvamos a las escuelas con la tan cacareada Alternancia, no volveremos al modelo educativo del ayer, porque la alternancia, es el futuro de la educación, un modelo mixto entre la virtualidad y la presencialidad y por lo tanto, eso también es algo nuevo y desconocido para muchos. Tal vez más aliviador, pero nuevo sin dudas.

La resiliencia por definición es la capacidad que tenemos de sobreponernos a situaciones adversas en nuestra vida. La Resiliencia Educativa, es la forma en cómo aprendemos a sobreponernos a los retos negativos que se nos presentan como educadores. El tránsito de lo difícil no tenemos por qué hacerlo solos. Aunque acá en Colombia veo que los problemas son de cada quién y cada quién resuelve sus situaciones, esto no tenemos que enfrentarlo y menos, si es algo que nos afecta a tantos maestros. Nosotros también tenemos que ser felices haciendo lo que hacemos y esto nos debe hacer sentir bien para que lo hagamos bien.

No lo olvides. Pedir ayuda no está mal. No pedirla es lo que está mal. Leer sobre resilencia y aceptar que estamos hechos para ser más de lo que somos es parte de esa sanación que nos permite ver este nuevo proceso como lo que es, un paso hacia adelante; nunca un estancamiento. Tú eres más que un maestro metido en cuatro paredes, eres un maestro universal, integral, holístico, completo y ahora digital, virtual, capaz de llegar a miles con sólo un click. Tú eres más.

Yrmana Almarza

Docente y Periodista venezolana

Yrmana Almarza

Periodista y educadora venezolana

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jueves, 8 de abril de 2021

El Tiempo

     

Por: @Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram

Hoy quiero compartir con ustedes una de las herramientas más valiosas que tenemos quienes usamos la Telemática para nuestras diferentes actividades: hacer las cosas interesantes y el uso del tiempo. Específicamente en nuestro campo de la docencia, su uso es fundamental, ya que los contenidos largos y tediosos, deben ser atractivo, como todo es atractivo, en la virtualidad.

Hoy día las cosas nos deben gustar, llamar la atención y aunque se sienta o se crea que los contenidos convencionales tienen mucha paja o exceso de contexto antes de llegar a la esencia, a lo clave, todo contenido puede venderse desde una óptica interesante y revaluando su valor, sí, como lo leyeron; cuando nos sentemos a preparar el material docente, debemos de revalorarlo, es decir, hacerlo más valioso, más importante, más determinante de lo que es.

Una de las formas que yo utilizo para presentar la importancia transcendental de un contenido común, es verlo como un producto de venta que necesito venderlo; depende de venderlo para sobrevivir, así que lo hago atractivo. Lo pinto, lo maquillo, lo arreglo, lo visto bonito, lo perfumo y lo siento en una silla para que lo vean bien coqueto.

Me explico: si el tema es las vocales, pues les digo a mis pequeños que con ellas, ellos podrán ver el mundo y entenderlo. Para los más chicos, la imaginación lo es todo y el espíritu explorador los mueve. Pero cuando el tema es la semasiología de la narrativa literaria, les digo a mis pupilos que entendiendo esto, nadie podrá mentirles y tendrán la capacidad de aceptar como verdad sólo que ellos quieran porque siempre podrán, de manera técnica y de forma correcta, cuestionar todo lo que caiga en sus manos y lo que les digan en su cara. Ese deseo que tenemos todos, no sabernos irrefutables sino de sabernos capaces de intuir, detectar y confirmar la falsedad del mundo es un atractivo fascinante para cualquiera.

Así que estoy segura que ustedes siempre encontrarán, desde el máximo beneficio que un contenido da a sus receptores, vender lo mejor de una materia para que nuestros muchachos siempre quieran aceptar nuestros contenidos con la mente abierta.

Lo otro y que es un plus muy alto en esto de dar clases virtuales: el tiempo. Yo uso la fórmula de la máxima atención. Les explico: tomamos todas las edades de todos nuestros alumnos en el curso y la dividimos entre el número de estudiantes que tenemos en ese curso y le sumamos uno. ¡Eso es todo! ¡Súper sencillo! Nada complicado.

Si tu resultado es 8, eso quiere decir que en una sesión de 40 minutos por Zoom, por ejemplo, la mayor cantidad de personas de tu público te prestarán total atención los primeros 8 minutos, así que tú deber es, preparar el material con lo más importante y relevante para darlo en esos primeros 8 minutos de clases en vivo, lo que te lleva a preparar una clase en una sesión virtual por materia, por decir, castellano en un sesión de 40 minutos; matemáticas en una sesión de 40 minutos y así. Se aumentan las sesiones de acuerdo al resultado de la ecuación pues entre más grandes sean los alumnos, sus preguntas e inquietudes requieren mayor tiempo de explicación.

Con estas dos herramientas en tus manos, tus clases pasan de ser aburridas a ser más dinámicas. Dependiendo de tu capacidad para hacer resúmenes y síntesis, prepararás materiales sin desperdicio que serán mejores con la práctica. ¿Qué es lo realmente importante en esta materia? Es la pregunta que me hago cuando toca seleccionar temas de una cátedra. Para esto es importante saber diferenciar lo que es contexto de lo que es "el lomo" de la información y lo que te guardas para ti como docente, como maestro, para dar las explicaciones necesarias, para mantener siempre la batuta en la mano de tu maestría.

¡Bendiciones!

Yrmana Almarza

Periodista y educadora venezolana

@Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram

martes, 23 de marzo de 2021

Las nuevas premisas

    

Por: @Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram

Un año ha pasado de la nueva normalidad. Un año llevamos adaptándonos a esta nueva forma con aciertos y errores. Logramos metas y también perdimos otras. A golpe y porrazo salvamos el año escolar y aquí vamos cabalgando el segundo con la virtualidad de la mano.

No sé cuántos han entendido que deben ser maestros para alumnos digitales. Las evidencias marcan que pocos de corazón, mente y espíritu van por ese camino, uno en el que es pionero las Escuelas Arquidiocesanas no sólo en Colombia sino varios países de América Latina, como mi país. De esas escuelas deberíamos aprender sus métodos, muy acertados por demás.

Hoy un maestro debe tener más amplitud mental pero también espiritual porque la conexión no es con la computadora o con el teléfono o con la aplicación, es con el estudiante por medio de estos dispositivos y herramientas que ellos manejan mucho mejor que nosotros porque son nativos digitales.

Dar lo mejor de nosotros para que nuestros chamos hagan click con nosotros. Importante no olvidar a sus padres, hermanos, tíos, abuelos o cualquier otro acompañante, pieza fundamental de la educación a distancia en menores de edad, sobre todo los más pequeños. Ellos son también nuestro público receptor.

Conectarse con el corazón de nuestros alumnos, preguntarles cómo se sienten, cómo amanecieron, si comieron es fundamental. El resultado de dos más dos o el nombre de la barca de Colón lo consiguen en Internet; alguien se preocupe por ellos y además de eso, le enseñe lo que deben saber, eso no se encuentra en la World Wide Web.

Dejar de creer, abandonar la creencias que nos mantiene siendo los maestros de siempre a través de una pantalla; ni somos los mismos maestros ni la educación virtual es igual o se parece a la educación convencional.  Entender que estamos en la educación virtual y por lo tanto, frente a la abundancia de contenidos que hay en Internet, como maestros debemos servir para mucho más.

Enfrentar la tecnofobia con tecnofilia que no es más que mejorar nuestra actitud mental, abierta para el aprendizaje porque en esta coyuntura hemos aprendido que la tecnología está al servicio de la educación. Administrar más y mejor nuestro tiempo ante las nuevas exigencias administrativas porque la educación virtual trae consigo más trabajo administrativo.

Recordar que ya es tiempo que las Instituciones también estén a la altura del nuevo modelo educativo pues la amenaza del Covid-19 no ha terminado, muy por el contrario, estamos entrando en una nueva fase más contagiosa, más peligrosa porque el virus es un mutante que hoy nos enseña los dientes con la cepa amazónica y la cepa británica, ambas presentes en Colombia ya. Nuestra obligación como maestros de esta nueva era es también decir, adecúate y provéenos, a nuestros centros educativos y las instancias que correspondan. Esta nueva realidad ya no es sólo exigente para nosotros como maestros, también lo es para toda la estructura educativa.

Pero no olvidemos que así como en esta nueva ecuación la constante somos nosotros y seguiremos siendo nosotros porque somos insustituibles, también debemos tener presentes que nosotros debemos exigir las condiciones mínimas aceptables para darle la cara a esta nueva modalidad de trabajo. Y cuando venga a decirnos que por qué no nos conectamos o porque no hicimos tal o cual cosa, motivado a la falta de recursos, pues respondamos de nuestros hígados no se puede pagar Internet, ni con los bolsillos vacíos se puede comprar un teléfono o una tablet.

Hoy ya no somos los mismos maestros que una Pandemia enfrentó a lo desconocido para las mayorías educadoras. Hoy entendemos que hay problemas técnicos para conectarnos y yo pienso o quiero creer que somos más flexibles para comprender estas limitaciones y ofrecer alternativas comprensivas a ellas.

En la actualidad sabemos mucho mejor cómo manejar una situación difícil con ese otro público nada sencillo que tenemos que manejar que son los padres. Nuestras reuniones virtuales con ellos siguen siendo la escena para que demostrar que la batuta sigue en nuestra mano y en una clase, ya no nos da miedo parar la dinámica para hablar con un representante/acudiente cuando vemos que algo anda mal.

Somos hoy un poco más maestros digitales. Tenemos nuevas premisas y las practicamos haciéndolas nuestras. Seguimos adelante porque la educación no se detiene ni se detendrá. Cambiamos con ella y esto, nos universaliza, nos hace más capaces, tanto, que seguimos, no nos han despedido, no nos han sustituido aún. ¿Verdad que la virtualidad no es tan mala?

¡Bendiciones!

Yrmana Almarza

Periodista y educadora venezolana

@Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram

martes, 9 de marzo de 2021

Necesitamos Cambios

   

Por: @Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram

Soho, es un gran estudio transnacional y multinacional que opera como un tanque de ideas y pensamiento para las grandes corporaciones del planeta. Ellos, hicieron un resumen de 20 premisas que están marcando el inicio de este año 2021. Las mismas fueron publicadas en el diario The Economics, en realidad, The Economics publicó 50 pero Soho, destaca "Lo que se viene este 2021, y que ya está pasando" en 20 ítems. Dos esos 20, uno es la educación y la forma de trabajarla.

Ningún maestro estaba preparado para la educación a distancia, salvo aquellos que se dedicaban a ella y que eran la minoría frente al universo de educadores activos en Colombia. Esta realidad no es exclusiva de nuestro país, y digo nuestro porque aquí hago mi vida ahora con las mismas o más dificultades que un nativo.

Esta verdad, la de la sorpresiva e intempestiva llegada de la educación en línea es común en la población del sector educación en todos los países de América del Sur, América del Norte, África, Europa, Asia y Oceanía. La diferencia es sin duda el acceso y manejo de las tecnologías, el apoyo de las instancias competentes hacia los docentes para que migren de manera correcta y efectiva hacia el nuevo método educativo y la disposición que tiene cada maestros como ser humano, consciente de su rol transformador para transformarse, para emprender el cambio de maestros magistrales presenciales a maestros magistrales digitales o virtuales.

Pero transitado ya un año de la educación a distancia masiva, los amigos de @soho  nos regalan estas valiosas recomendaciones que comparto con ustedes y espero les sean útiles, no sólo para orientarlos en lo profesional sino que puedan ustedes tener la capacidad de entender que estamos viviendo la nueva realidad y por lo tanto, debemos hacer ajustes nosotros también y promover los cambios que nuestra realidad, que nuestra actualidad demandan. No vamos a volver al pasado: estamos en el presente y avanzamos hacia el futuro.

Entonces, 1.- La E-Learning ya es fundamental para colegios, universidades y toda academia. 2.- Esta trae mayores ahorros y menos gastos para el sistema educativo que bien sea público o privado es un negocio en el que se invierte y por lo tanto, debe tener ganancias. 3.- Si hay que invertir en algo de manera inmediata es en tecnología y por lo tanto, buscaremos sujetos (personas) que estén a la altura del nuevo requerimiento. 4.- Se disparó la demanda de servicios en línea: la educación es un servicio, no lo olvidemos nunca. 5.- La competencia en este mundo es demasiado extensa. El éxito será para quien pueda ofrecer una buena experiencia OnLine. Prepárese no sólo para ser bueno y cumplir y ya,  fórmese, conviértase y transfórmese en uno de los mejores para que entre y se mantenga en la jugada. Por esto no me cansaré de recomendarles que se conecten con sus alumnos con la razón pero desde el corazón. 6.- Este es el año del nuevo inicio. Empezamos con nuevos conocimientos, con nuevas adaptaciones, con nuevas formas y maneras de vivir, de sentir, de convivir, de compartir, de existir, de cuidarnos… Por favor!!!!! no sigan dando clase de la misma manera. Las empresas para las que ustedes trabajaban, públicas o privadas también están en eso, en el nuevo inicio, en la transformación y muy pronto empezarán a buscar la gente de la nueva era, no necesariamente son los jovencitos, es la que aprendió a adaptarse y a transformarse. La que no, quedará en donde está el método anterior de dar clases: atrás, en el pasado.

Nuestro trabajo a distancia llegó para quedarse. Aunque hablemos de alternancia y se practique, la alternancia no es una oportunidad para vernos físicamente, es la antesala de la adaptación al nuevo modelo de educación. Lo físico ya no importa, el mercado entendió el valor de la virtualidad, su rentabilidad, conoció el buen negocio que es el OnLine. Ya no tienen ni tendrán que sostener o mantener grandes infraestructuras, limpiar patios, cortar pastos, lavar baños, pintar o decorar paredes, gente que abra y cierre puertas y portones, !tantas vainas! ¿Sí entienden?

A pesar de todo eso, lo único que va a quedar y va a ser importante, verdaderamente relevante e insustituible será la relación entre el maestro, sus alumnos y la forma en cómo este enseñará. Vamos a aprender a enseñar, de nuevo, bajo esta premisa actual. Nos toca. Pero también nos toca pedir, exigir, promover los cambios. No sólo es que cambiemos nosotros como educadores, la educación también debe cambiar, los programas se deben adaptar, las herramientas que la Institucionalidad nos debe dar deben ser tan nuevas como nuevo es el método.

Es cierto que no requerimos aulas y por lo tanto no habrá pupitres y mucho menos escritorios, pero debe haber conectividad, debe haber dispositivos, deben darse los cambios en los contenidos programáticos así como en los métodos de evaluación y puntaje.

Tras un año ya, debemos pedir y nuestras instituciones están en la obligación de darla, la capacitación correspondiente a la nueva realidad, las herramientas necesarias porque ahora nuestro hogar es el aula. El maestro no puede quedar solo haciendo únicamente el trabajo de transformación y adaptación personal/profesional hacia la educación virtual y poniendo de sus hígados todo los materiales que requiere para dar clase; es tiempo ya que colegios, universidades y toda academia inicie el trabajo de capacitación y dotación para que el personal docente esté a la altura de esta realidad educativa que llegó para quedarse.

Si la transformación no se da en estas dos instancias: educador y escuela, entonces la educación tendrá falencias, no cumplirá con todos los objetivos, no logrará ser educación virtual verdadera. Que Dios y La Virgen nos sigan cuidando para que podamos seguir viendo con buenos ojos el camino que tenemos por delante. ¡Bendiciones!

Yrmana Almarza

Periodista y educadora venezolana

@Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram

jueves, 18 de febrero de 2021

¡Conéctate por favor!

  

Por: @Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram

"Loro viejo no aprende a hablar", dicen. Todos los que educamos sabemos de sobra que esto es mentira. Lo que sí es duro para muchos es cambiar de creencias, esas que definen nuestra conducta, actitud y reacción frente a las cosas de la vida. Los maestros no podemos ser ortodoxos hoy. Nuestros cercanos han muerto, están muriendo y nosotros podemos morir también en este nuevo contexto de contaminación mundial. Seguir apegados a pendejos métodos antiguos para dar clases en esta segunda oportunidad que nos da el Universo para estar vivos, es la mayor de las pendejadas que podemos cometer.

2, no siempre es el resultado de 1 + 1. La Pandemia me lo enseñó y espero que usted mi estimado colega también lo haya aprendido. Los maestros estamos obligados a repensarnos y replantearnos las nuevas cosas. Estamos obligados a practicar de manera constante la deconstrucción cognitiva más ahora que estamos atravesando este maremoto educativo que cuando pase, no dejará las cosas igual. Para eso debemos estar preparado también, para saber que ya nada será igual.

Así como fuimos luz en nuestros salones de clases, ahora tenemos que ser luz en las pantallas. Tenemos que seguir iluminando a nuestros chamos. Jesús Piña es un docente mexicano que ha transitado este camino de lo físico a lo virtual en la práctica de enseñar. Él dice que para que los muchachos se queden con nosotros en la clase, es decir, que no sólo los tengamos en un recuadro con su nombre y viendo su cara como un fotograma, los estudiantes tienen que estar contentos. Tenemos que hacerlos sentir empoderados y hacerlos participantes, que se sientas valorados, escuchados, estimados, creadores de su propio aprendizaje. Y esto es verdad.

Pero no sólo los niños o los jóvenes deben estar contentos, nosotros también y al ser humano lo hace feliz las emociones positivas. Eso es lo que hay que transmitir, emociones positivas, nosotros tenemos que llenarnos de positivismo sin dejar de lado la doctrina de aprendizaje para enseñar.

Si hay algo poderoso que toca el alma de grandes y chicos es preguntar ¿cómo te sientes? ¡Hagámoslo! Esta pregunta obliga a una respuesta y donde hay una pregunta y una respuesta amable, sincera, allí empieza una conversación amable y sincera en la que el increpado se sabe tomado en cuenta aunque seamos los maestros los que llevemos la procesión por dentro pues no es falso que sobre nuestros hombros llevamos la carga pesada de estos cambios y en nuestros pies, muchos, arrastramos el grillete de no poder equivocarnos.

La educación virtual es conectividad: conexión digital a las herramientas de la telemática educativa pero sobre todo conexión nuestra con nuestros estudiantes. Una conexión no se logra con frialdad, con rigidez normativa y mucho menos con arrogancias y soberbias de maestros en la cúspide. Un virus nos saca del juego en 15 días. Seamos humanos y vivamos con humanidad cada día que despertamos. Con esa misma humanidad, sensible, empática, seamos bondadosos al momento de sentarnos, ahora, frente a la cámara para enseñar.

Preguntémosle a nuestros hijos cómo se sienten. Hablemos con ellos antes de comenzar cada sesión, sepamos cómo están para que nosotros conozcamos lo que es verdaderamente importante enseñarles. Sintámoslos para que encontremos cómo abrir ese camino, libre, a la fijación del conocimiento a través del contenido académico que brindamos.

En cada sesión de clases en vivo, si tan sólo nos detenemos un momento a saber cómo se siente nuestro público podemos obtener el más valioso de los recursos: el conocimiento de cómo vamos a dar la clase y por dónde le vamos a dar al contenido. Esa conexión primaria no sólo hará que se sientan bien por saberse tomados en cuenta, importantes para su maestro, sino que nos permitirá a nosotros, si nos damos el permiso de abrir también nuestra corazón, de construir y redireccionar la ruta de trabajo académico en función de la emoción positiva y ese marco de confianza que nuestros chamos van a ir sintiendo, construyendo con nosotros.

Miren maestros, si tenemos que dejar de lado el dos por dos para hablar de convivencia familiar, hagámoslo sin miedo y aprovechemos ese material también: nosotros somos quienes dirigimos esa orquesta y ningún instrumento sonará bien sino está primero bien afinado y si su ejecutante no está en armonía y paz consigo mismo para tocar.

¿De qué nos sirve que el chamo nos conteste de qué color es la luna si no sabemos si él o ella está escuchando al padre pelear con la madre? ¡Y como usted lo tiene silenciado pues nunca escuchará eso, cierto! ¿De verdad usted quiere que el pelao le responda cómo se llama la embarcación de Colón con la abuela sentada al lado viendo la televisión mientras que la anciana tose y se echa peos? ¡Es en serio! ¿Hasta cuándo va a seguir usted prendiendo esa computadora sin saber qué carajo es lo que está viviendo su muchacho? ¿Hasta cuándo va a seguir usted conectándose sin conexión "para enseñar"? Pero peor aún, ¿Cómo enseña usted ignorando la situación por la que su alumno está pasando?

Estimado colega, si usted está enseñando así no está educando y mucho menos está transitando el camino de la enseñanza virtual. La enseñanza virtual es muy poderosa, es tan poderosa que gracias a ella se salvó el año escolar. La enseñanza virtual toca al alumno a través de herramientas materiales e inmateriales como los dispositivos y las aplicaciones pero lo primero que hace es tocar a los alumnos, no lo olvide, porque su esencia es la educación y educar es un acto esencialmente humano. Está muy lejos, está bien distante ya de la clase magistral en la que interrumpir, entiéndase abrir el micrófono, es un pecado cuya condena es el paredón.

Si un chamo abre el micrófono, pregunté qué pasa porque esa pregunta, esa intención de que el maestro sepa lo que le está pasando a su alumno es parte de esa conexión que es la educación virtual. Que la pausa sea una herramienta de enriquecimiento docente y de conexión virtual educativa. Que la pausa no la dé el tiempo de Zoom, la lentitud de GoogleMeet o la pesadez de la velocidad del ancho de banda del Internet. Los que educamos somos nosotros y seguiremos siendo nosotros pero tenemos que conectarnos. 


Yrmana Almarza

Periodista y educadora venezolana

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martes, 9 de febrero de 2021

Actuar desde las creencias

 

Por: @Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram

Un adulto sano y normal, actúa, piensa y razona desde su marco de referencias, es decir, desde su creencias. Hay creencias limitantes y las hay liberadoras. "El maestro enseña y el alumno aprende", es una frase que nos ha sobado el ego desde el día que nos licenciamos para educar. Bajo este precepto, no sólo nos formamos en la Academia, nos hicimos docentes; hasta que llegó el microbio y nos está enseñando a la mala, como dicen acá, que hoy aprende más el maestro que el mismo alumno.

La Pandemia nos agarró la cara y nos ha puesto a mirar a la educación como una experiencia colaborativa: el muchacho también nos enseña cosas valiosas y más que útiles para nosotros en este momento. Triste por aquellos colegas que no cuentan con las herramientas para pasar de las creencias limitantes a las creencias liberadoras. Triste por aquellos colegas que aún contra la pared y frente a la pantalla siguen pensando hoy que el maestro es el único que enseña.

¿Cómo se supone que sabes dar clases en línea si tú nunca tuviste una clase virtual en tu desarrollo académico? ¿Por qué piensas que puedes seguir dando la clase de la misma manera que lo hacías cuando estabas en el aula? ¿De verdad crees que una clase virtual es sólo escucharte hablar a ti? ¿Puedes dar clases en línea porque hiciste un cursito de dos horas, de tres días o porque sabes manejar un dispositivo novedoso?

No es suficiente tener herramientas, equipos, manejar plataformas, saber subir o descargar contenidos si no creamos un espacio agradable, como comunidad, para fomentar la curiosidad insaciable de aprender con nosotros frente a ellos ahora. Hay que conectar con ellos desde el corazón, dejando de lado nuestras creencias limitantes.

Como maestros somos privilegiados. En la era de la muerte estamos vivos; en el ciclo de la peste estamos sanos. ¿Por qué seguir mirando hacia atrás cuando lo que viene lo tenemos al frente? Sé que a todos nos ha removido la vida esta Pandemia, que seguramente ningún jefe se ha detenido a preguntarte cómo te sientes o qué necesitas para ser docente virtual. Sólo te han recargado de trabajo, sólo te han puesto más tareas, sólo te están exigiendo que des los números, que rindas, qué cumplas. Sólo te han pedido que transites esta crisis y que sigas vivo a la salida del túnel. Pero a pesar de todo esos sinsabores, mírate al espejo y sábete privilegiado. La crisis sólo llega cuando lo viejo no ha terminado de morir y lo nuevo no ha terminado de nacer.

Nosotros estamos allí, en esa caótica primera fila, viendo como protagonistas principales la culminación de una manera de enseñar y el nacimiento y consolidación de la nueva manera. ¡Seamos maestros virtuales! ¡Seamos educadores e línea! ¿Por qué ese empeño en ser el maestro de siempre a través de la pantalla? En este acto, la muerte de lo viejo y el nacimiento de lo nuevo somos insustituibles. El método educativo cambia frente a nosotros pero en ningún momento dice que el maestro ya no es necesario ¿Entonces? ¿Por qué seguimos abrazados a creencias limitantes? ¡Nada nos reemplaza! Pero el maestro, de mantenerse tozudo en los viejos esquemas, se auto saca del juego. Nada será peor que unos alumnos que te quiera escuchar. Si cuando enciendas tu computador tienes 40 estudiantes locos apagar la transmisión, hemos perdido.

Así como aprendimos para educar en un modelo que jamás pensamos que se iba a agotar, ahora nos toca aprender para continuar educando en este nuevo modelo que todo nos indica que permanecerá por mucho tiempo como el vehículo para enseñar.

Maestros, nos toca transitar la deconstrucción cognitiva, nos toca entender que nuestros alumnos, técnicamente, son nuestros nuevos mejores maestros, que estamos obligados a ver esta educación como la nueva forma de educar en comunidad porque vivir mi estimado colega invocando volver a la normalidad del pasado, no es sano. Ni para usted, ni para los muchachos.

Lo técnico es muy fácil, aunque no lo crea. Lo difícil es que usted cambie sus creencias. Entender que nuestros alumnos no necesitan a un parlachín aburridor, sino a una verdadero inspirador, capaz de transmitir emoción por la pantalla como esa que sentimos cuando por el celular, le escribimos al amor de nuestras vidas y este nos contesta y se nos ilumina el alma de tal forma que no hay nadie a nuestro alrededor que no note la luz que irradiamos. Internet jamás educará, los que educamos somos nosotros. ¡Hagámoslo bien! Bendiciones para todos.


Yrmana Almarza

Periodista y educadora venezolana

@Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram

martes, 2 de febrero de 2021

Cambio de pensamiento

Por: @Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram

Soy mamá. Tengo muchos títulos académicos pero soy mamá de dos chicas menores de cinco años que como la mayoría desde el año pasado dejaron de ir a la escuela para recibir a la escuela en la casa, a través de una pantalla y este año seguimos igual.

Las clases virtuales son el nuevo ejercicio académico en todos los niveles educativos. Un microbio produjo esta hecatombe. Todos los maestros se acostaron a dormir y se levantaron con la noticia de no poder volver a sentarse en su silla, a trabajar en su escritorio, a escribir en su pizarrón, a caminar por los pasillos que dejan sus pupitres y mesas; despertaron y se encontraron con que perdieron un pedazo de su vida.

Los alumnos también perdieron. Aunque muchos al inicio celebraron no ir a la escuela, muchos de ellos hoy quieren volver a ese espacio donde no sólo su pensamiento es libre sino también su alma. La realidad sacudió a maestros y estudiantes y así, la salvadora educación se abrazó con fuerza a una de sus herramientas poco valorada pero presente en el sector desde la invención de la computadora: La Telemática.

La Telemática salvó el año escolar, pero ¿por qué no salvó a los maestros y a los estudiantes? ¿Por qué a pesar de las clases virtuales y los dispositivos sentimos que no aprendimos en el caso de los alumnos y sentimos que no enseñamos bien en el caso de los maestros? ¿Por qué decimos que las clases virtuales no son iguales, por qué decimos no son lo mismo? ¿Cómo deben ser estas clases entonces?

Me nutro de quienes llevan tiempo enseñando a distancia pero sobre todo, de quienes entienden más este proceso humano por el que estamos pasando y nos regalan sus experiencias. Jesús Piña es uno de ellos, educador mexicano que como buen maestro nos está enseñando desde su vivencia, lo que aquí se conoce como buenas prácticas en esta nueva verdad educativa: la virtualidad.

Materia obligada para todo maestro que está transitando por este nuevo camino es volver a mirar la esencia del hecho educativo: educar es un acto humano y que se hace en comunión entre el maestro y su o sus alumnos. La educación está viva, tan viva como respiran maestros y estudiantes por eso se necesita de conocer a los alumnos pero también se necesita de conocer al profesor.

Hasta el año pasado nosotros entendíamos el conocernos como un acto cara a cara. Hoy conocernos ya no requiere de presencia física pero igual debemos hacerlo. ¿Y cómo lo hacemos? Utilizando esa enorme flexibilidad cognitiva, nuestra máxima flexibilidad mental y nuestra inagotable, como debe ser, disposición a entender los cambios de nuestro entorno y la aceptación de cambiar como personas con nuestro entorno para seguir siendo maestros.

En la nueva era de la educación maestros y alumnos debemos aprender pero es a nosotros, los educadores a quienes se nos ven las costuras porque nuestros alumnos son nativos tecnológicos mientras que la gran mayoría de nosotros no sabemos lo que es recibir una clase virtual porque nosotros no nos educamos ni ganamos nuestra experiencia ni nos desarrollamos profesionalmente en este sistema. A los maestros nos cambiaron el método, sí, pero lo que nunca logrará el método cambiar es nuestra presencia. El maestro siempre estará, sólo que ahora queridos colegas, debemos aprender cómo estar presentes de forma inmaterial.

Nuestros estudiantes nos llevan una gran ventaja en el uso de la telemática, las TIC y el manejo de aplicaciones y de todos los dispositivos actuales y los por venir: ellos son como ya dije, nativos digitales. Los maestros hoy se dividen en los jóvenes educadores que manejan herramientas digitales pero no se formaron en la escuela virtual mas sin embargo entienden mucho mejor que aquellos maestros menos jóvenes y que aquellos que están a la espera o se acercan a la jubilación, que en este nuevo hecho educativo, el profesor debe conectarse con sus alumnos.

El maestro tiene que hacer click y no es click al botón de la computadora, al mouse o la pantalla táctil de su teléfono inteligente o de su tablet… El maestro tiene que hacer click con sus estudiantes para sacar lo mejor de ellos y seguir inspirándolos. La telemática nos da los vehículos, el Internet nos da la gasolina pero nada de eso sirve si no hay quién maneje: esta nueva era no sustituye al maestro pero esta nueva era nos obliga a crear con nuestros alumnos, en la distancia, un ambiente que favorezca y estimule las ganas de aprender que nuestros muchachos tengan con nosotros.

Nada logramos con tener chicos frente a una pantalla tres, cuatro o más horas sino le brindamos el calor de la humanidad magistral. Si como maestros no entendemos que hoy debemos ser más cercanos que nunca con los alumnos, al final de este año sentiremos lo mismo, que no enseñamos igual, que no se aprendió, porque en esta realidad virtual el protagonista no es el conocimiento, es el ser humano y la estimulación emocional a las ganas de aprender, porque ya no estamos para decir "mira lo que yo sé"; de lo que nosotros sabemos y más, está lleno el Internet. No en vano hoy se dice en muchos espacios que para qué sirve un maestro.

Es un trabajo duro, nada fácil porque es emocional sobre todo para los educadores. Hay que hacer un ejercicio de reflexión interno muy profundo y muchas personas llevan años con una barrera para proteger su corazón, sus sentimientos y el maestro no es la excepción. La pandemia se llevó nuestra vida diaria, nuestra zona de confort y nos pegó contra una pared y frente a una máquina.

Creer que vamos a dar clase de la misma manera, con las mismas reglas es el error que se cometió el año pasado y que muy probablemente se cometa este año. Creer que las dificultades técnicas son unos de los problemas de la educación virtual es la muestra del nivel de obnubilación que ciega a muchos de nuestros educadores hoy.  Hay que conectar con nuestra esencia humana; como maestros debemos conectar con nosotros mismos y vernos como en un espejo para encontrar nuestra fuerza transformadora y abrir la puerta a ese nuevo método de enseñanza que desde el corazón nos hará cercanos a nuestros chamos porque hablar y hablar por una pantalla con los micrófonos cerrados a nuestros alumnos no es enseñar, es el camino directo a la aburrición y a las ganas de no volver a prender el transmisor digital.

Aprendamos a ser maestros digitales. Tenemos la obligación de hacerlo porque no hay computadora, ni aplicación, ni tablet o teléfono que nos reemplace. Vamos a demostrar por qué Internet jamás educará. Bendiciones.

 

Yrmana Almarza

Periodista y educadora venezolana

@Yrmana en Twitter / @yrmanaalmarza en Instagram

 

 

 

 


viernes, 18 de diciembre de 2020

La creatividad: motor de nuestros días que habita en cada uno de nosotros.


La primera vez que escuche el término “Todos somos creativos” fue en un evento dirigido a artistas, y si bien me pareció bonita frase me quedó sonando, me quedó sonando que la industria publicitaria, de artistas y diseñadores nos hemos apropiado de esa palabra, creativos, como si de esas disciplinas dependiera la creatividad. Lo malo de ese pensamiento es que terminamos por creerlo, terminamos creyendo que la creatividad le pertenece a alguien más y que un abogado, un profesor o un contador no pueden acceder a tan exclusivo adjetivo.

En el mundo mucha gente se ha propuesto desmentir estas afirmaciones de otros tiempos en su día a día, se han apropiado de la creatividad en sus quehaceres diarios y llegan a resultados brillantes en tareas cotidianas, muchas de esas personas también ya están creando, y una de las ventajas de la constante aceleración del crecimiento de los dispositivos móviles, es la oportunidad que nos dieron para animarnos a crear, a comunicar esa insaciable creatividad independientemente de la formación que tengamos.

Hoy más allá de la pandemia, el encierro o la necesidad de sostener nuestros hogares, nos propusimos junto a Fe y Alegría a demostrar que todas y todos somos creativ@s, que por supuesto en la cocina, en la docencia, en la contaduría, en ser ama de casa hay toneladas de creatividad que estamos usando todos los días, solo que nos propusimos encontrar ese insumo y encaminarlo a la creación de marcas, proyectos, emprendimientos. Durante varios sábados nos reunimos con mujeres y hombres de diferentes rincones de Colombia para hablar de logos, pensamientos laterales, creatividad, sueños etc.

Así que hicimos una parada frente a estas iniciativas y mostramos con todo el cariño y con el corazón abierto cada uno de estos hermosos proyectos en el live de facebook de EnREDdados, mostramos todo ese derroche de creatividad que ya existía en la vida de estas bellas personas y lo canalizamos en sus emprendimientos,  lo que salió de este bonito experimento es difícil de describir con palabras, así que la invitación es a que conozcan una comunidad de no diseñadores lanzando sus propias marcas, sus propios emprendimientos y demostrando que no solamente todas y todos somos creativ@s sino que la creatividad tiene una incidencia y un impacto enorme en toda esta movida que llamamos resistencia. Necesitamos crear, cada uno de nosotros lo necesita y nos pertenece esta palabra a todos los seres humanos, así que la invitación es a que conozcan estas hermosas iniciativas y que las apoyen porque fueron hechas de todo corazón.


Por

Juan Pablo Dueñas
@rotojuan


lunes, 19 de octubre de 2020

El Arte, la Cultura y el Deporte: Una apuesta para la construcción de PAZ

Iniciativa de Arte, Cultura y Deporte para la Paz:  Una propuesta del equipo IDEC que le apuesta a la construcción de ciudadanía y paz.

Desde la iniciativa pretendemos desarrollar habilidades dancísticas, creativas, rítmicas, y cualidades físicas en los y las participantes, brindando herramientas dentro de las actividades, para la construcción de saberes y desde la ruta de formación para la vida digna en plenitud de Fe y Alegría con el desarrollo de capacidades y competencias para el cuidado del cuerpo,  psicosociales, de ciudadanas y cuidado de la casa común.

Seguimos acompañando en Xuacha comuna 4 (Altos de Casuca) y comuna 6 (Altos de la Florida), Suba Lisboa, Bosa Santafé, Santa Viviana en Ciudad Bolívar y abriendo escenarios de participación con actividades dancística y ejercicios de acondicionamiento físico para el cuidado del cuerpo que les permita vivir experiencias que podamos transmitir en otros escenarios. Algunos de esos escenarios (nuevos) donde estamos teniendo incidencia son: Armero Guayabal (en Tolima) y en Bogotá  en Alborozadora Alta de la localidad de Ciudad Bolívar. 

Contribuyendo con el respeto en los y las participantes por la danza, el folclor la diversidad cultural y el deporte como herramientas que aporte en nuestro entorno a una cultura de paz, le hemos apostado a:

  • Generar instancias para la práctica de la expresión corporal, creatividad y las actividades artísticas y ejercicios de acondicionamiento físico.
  •  Promover escenarios para mejorar nuestras habilidades artísticas, culturales, creativas, comunicativas y de respeto.
  • Valorar la importancia del cuidado del cuerpo por medio de la danza y los ejercicios de acondicionamiento físico como parte de un desarrollo personal.
  • Promover el reconocimiento del cuerpo como un elemento vital para la vida y la importancia del mismo, desde la relación con su medio social, político, étnico, cultural etc.
Para la iniciativa ha sido de mucha importancia en esta etapa de confinamiento que atravesamos poder contar con grupos y organizaciones tales como Hermanos Combonianos, Centro deportivo de la Universidad Javeriana, Centro Comunitario Jesús Maestro y líderes y lideresas de la Pastoral Afro de Bogotá que han permitido articular esfuerzo en miras a los beneficios de los diferentes grupos, de las comunidades y los territorios, acompañando a una población diversa niños, niñas, jóvenes, jóvenes con capacidades especial y adulto mayor.

Por:
Balttan Robledo
Gestor Comunitario 
Iniciativa de Arte, Cultura y Deporte para la PAZ
Fe y Alegría de Colombia, Regional Bogotá - Tolima

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